Reseña en El Ciervo de Marzo/abril de 2026 de El caballero encantado, de Galdós:
Uno rompe el blanco del papel al escribir. En este blog encontrarás los artículos publicados en el diario Jaén y otras publicaciones mías o noticias de ellas.
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jueves, 19 de marzo de 2026
jueves, 25 de marzo de 2021
martes, 2 de marzo de 2021
Reseña en Claves de Razón Práctica
En el número 273 (Noviembre/Diciembre 2020) de la revista Claves de Razón Práctica, aparece mi reseña del libro Aves del paraíso, de Luisa Etxenike, publicado en la editorial Nocturna.
domingo, 7 de febrero de 2016
Reseña: Los jugadores, de Carlos Fortea, en Nocturna Ediciones
CARLOS
FORTEA, LOS JUGADORES, EN NOCTURNA
EDICIONES
Todavía
estamos viviendo el aniversario de la Gran Guerra. Entre el locuaz entusiasmo
con el que cientos de miles de hombres partieron a ella en un ambiente festivo
y el silencio sepulcral con el que regresaban los supervivientes, hay un horror
nuevo e indescriptible. Sloterdijk ha destacado la importancia del 22 de abril
de 1915, cuando en la batalla de Yprés el ejército alemán usó el gas clórico. La
idea decisiva de la guerra en el siglo XX ya no es apuntar al cuerpo del
enemigo, sino a su medio ambiente. Las cámaras de gas o la bomba atómica se
hallaban ya in nuce en la acción
mencionada.
La
novela de Carlos Fortea Los jugadores
está ambientada en el momento en que la Primera Guerra Mundial ha terminado
pero todo está por empezar. Es 1919 y las potencias se reúnen en París para
acordar el tratado postbélico. El presidente estadounidense Wilson quiere ir
más allá de una simple redefinición de fronteras o de cuestiones económicas:
quiere un nuevo orden mundial que impida la repetición de lo ocurrido. Un orden
basado en los contrapesos y en la complejidad, no en el descarnado poder.
Quiere un mundo nuevo.
Siempre
que el marco cronológico de una novela es el pasado, tiene sentido preguntarse
qué relación guarda con la historia. Si lo que se pretende es ilustrar un
periodo histórico o unos acontecimientos pretéritos, estamos ante historia
novelada y no propiamente ante novela (del mismo modo podemos argumentar
respecto a la novelización de una teoría filosófica). Si Los jugadores es una novela es porque lo esencial en ella son las
vidas de unos personajes, ficticios e históricos, en un momento abierto y
cargado de consecuencias de la historia del siglo XX. Los personajes no son
títeres al servicio de una tesis histórica, sino que se muestra cómo la
historia incide en su existencia en una ciudad, París, marcada por la guerra y
por su propio pasado.
En
un estilo ágil y con abundancia de diálogos, vamos sabiendo de la conocida
periodista Laura Sastre, del enigmático Gabriel Cortázar, de un especulador
español y la mujer que va con él, de los asesinatos que investiga el comisario
Retier, de la misión del congresista norteamericano cercano al presidente
Wilson, del luxemburgués que pretende que se fije un salario máximo o del
infiltrado en la emigración rusa. Personajes a cuyos pensamientos,
sentimientos, relaciones y acciones asistimos en un momento en el que
decisiones que luego se mostraron erróneas todavía podían evitarse.
JUAN FERNANDO
VALENZUELA MAGAÑA
lunes, 23 de marzo de 2015
Reseña de Los amigos, de Kazumi Yumoto, en Nocturna Ediciones
Los amigos, de Kazumi Yumoto.
Traducción de
José Pazó Espinosa
Nocturna
Ediciones
Los griegos concibieron a los hombres
como mortales frente a una naturaleza cíclica y unos dioses que se
caracterizaban por su inmortalidad (que no es lo mismo que la eternidad: la
eternidad es trascendencia, está más allá del tiempo, mientras que la
inmortalidad es un tiempo que no se acaba). La vida del hombre, para ellos, era
una recta en un universo que se repite cíclicamente para siempre. Una recta
única, individual, entre el nacimiento y la muerte. La tarea humana consistiría,
pues, en crear algo que sea más o menos imperecedero, en dejar huellas
imborrables que acercan al hombre a la inmortal divinidad. La muerte como
acicate para una vida más plena.
Como las culturas, cada individuo tiene
su propia revelación de la muerte y su reacción a ella. Es lo que les ocurre en
esta novela a tres amigos de doce años. Fascinados por el hecho de la muerte,
se ponen a pensar. También Savater comenzó
a pensar, nos cuenta en un libro suyo, a raíz de la revelación, a los diez años
más o menos, de que algún día iba a morir. Los tres amigos comienzan a espiar a
un viejo que piensan morirá pronto. A través de la voz de uno de esos amigos
asistimos a la relación que llegan a establecer con el anciano, en la que van
abriéndose al mundo mientras se enfrentan a sus miedos que, tal y como dice uno
de los personajes, tienen su origen en lo que carece de forma, de nombre. Esa
relación, entre alguien que está al final de su vida y los amigos que la
comienzan, vertebrará la historia, escrita en una prosa límpida y dinámica, que
nos ofrece en una cuidada y gustosa edición Nocturna Ediciones.
“Un hombre libre en nada piensa menos
que en la muerte, y su sabiduría no es una meditación de la muerte, sino de la
vida”, dice Spinoza en su Ética. Si
reparamos en que la mortalidad griega predisponía, como hemos dicho, a la
acción en la vida y, por otro lado, en el vitalismo que caracteriza a Savater,
concluiremos que esas famosas palabras de Spinoza quizá indiquen que la
libertad y la propia meditación de la vida suponen el pensamiento, espoleado
por la revelación del hecho de la muerte, una revelación que, por esas
complejidades que tiene la existencia humana, permite una vida más plena.
La novela, por ello, se abre con la
misma facilidad a un lector adolescente y a uno adulto. El primero reconocerá su
mundo en las ideas y peripecias de los tres amigos, y el segundo comprenderá
que la muerte remite al nacimiento, y que este, que consiste en la capacidad de
iniciar algo completamente nuevo, es tan decisivo en el hombre como aquella.
Porque a esta novela pueden aplicarse
las palabras que el narrador dice de uno de los personajes: “Tiene el don de
expresar de forma muy simple cosas muy importantes”.
Juan Fernando
Valenzuela Magaña
Reseña aparecida en Diario Jaén el día 20 de marzo de 2015
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